Resumen
Hace 60 años, el 13 de agosto de 1951, la República Democrática Alemana comenzó a levantar el muro que dividió a Berlín en dos bloques ideológicos irreconciliables tras la Segunda Guerra Mundial y hasta 1989. Numerosos ciudadanos de la RDA intentaron franquear ese “Muro de la Vergüenza” a costa de su propia vida. Fue el caso también de numerosos atletas de altísimo nivel que habían sido entrenados bajo un régimen disciplinario tiránico y narcisista. Las historias de quienes lograron fugarse con éxito son exhibidas ahora en la exposición ZOV Traidores del deporte. Atletas a la fuga, montada en Berlín y en la que destaca la participación de la fotógrafa mexicana Laura Soria.
Ver el contenido completo de este documento
Extracto
Ansias de libertad, ansias de fuga…
BERLÍN.- Los llamaron “traidores del deporte” y bajo ese apelativo se les estigmatizó y se les confinó en las filas del “enemigo”. Fueron los deportistas de alto rendimiento de la antigua República Democrática Alemana (RDA), quienes huyeron del sistema que los convirtió en atletas excepcionales pero que, al mismo tiempo, les arrebató los derechos más fundamentales.
“Si bien una fuga se puede planear, no se puede saber de antemano cuáles serán sus consecuencias y la carga emocional que ello traerá. Lo trágico en sí mismo es constatarlo”, explica pausada y tranquilamente Günter Perleberg, canotista que el 25 de agosto de 1963 abandonó al equipo nacional alemán que participaba en el Campeonato Mundial de Canotaje en Yu...Ver el contenido completo de este documento
Enlaces patrocinados
