Resumen
El problema de la carne contaminada con clembuterol rebasó el ámbito de lo deportivo –por el dopaje de atletas– y alcanza ya repercusiones nacionales, toda vez que impacta al sector ganadero y la salud pública. Mientras que especialistas y autoridades sostienen que la carne producida en México es segura, cada vez salen a la luz más hechos que revelan un peligroso descontrol en los ámbitos ganadero y sanitario. Por ejemplo, numerosos rastros clandestinos comercializan carne contaminada con esa sustancia prohibida, y en la cadena de comercialización los coyotes obligan a los engordadores a dársela al ganado, amenazándolos con no comprarlo si carece de ella.
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Extracto
Clembuterol: La corrupción de la carne
Con el fin de obtener la máxima ganancia en la comercialización de la carne, productores e introductores de ganado alimentan a sus animales con clembuterol, sin importarles en absoluto que esta sustancia resulte dañina para el organismo humano, pues ocasiona temblores, taquicardia, jaquecas e incluso la muerte.
Un engordador de la Costa Esmeralda de Veracruz, quien pide que se omita su nombre, narra lo siguiente: “La res llega al engordador con unos 300 kilos de peso. Después de cuatro meses alcanza entre 600 y 650. Mes y medio antes de sacarla al mercado para su sacrificio se le suministra clembuterol. Ya no gana peso, pero se infla, se pone muy bonita, como una bola de billar: brillosa, gordita. Cuando el animal ingiere esa sustancia, le tiembla todo el cuerpo. ¡Es impresionante! Al venderl...Ver el contenido completo de este documento
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