Resumen
Para Felipe Calderón hay apremios más acuciantes que ponderar la utilidad real de que Agustín Carstens llegue al cargo de director gerente del FMI. Una de esas presiones lo constituye la necesidad de disimular la imagen del México violento en el mundo. De manera similar ocurre con el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, quien está más preocupado por posicionarse mediáticamente de cara a la elección presidencial; de ahí que haya emprendido una febril promoción, dentro y fuera del país, de la candidatura de Carstens al organismo internacional. En pocas palabras, un juego de efectismo coyuntural, más que realismo político…
Ver el contenido completo de este documento
Extracto
Un efecto distractor llamado Carstens
Si logra franquearse la férrea defensa que los países europeos han hecho en torno de las aspiraciones de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, para el cargo de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), no será Agustín Guillermo Carstens Carstens –exsecretario de Hacienda y hoy gobernador del Banco de México– el primer mexicano en dirigir un organismo multilateral.
No será tampoco el primero al que se le atribuyan credenciales, prendas, habilidades, prestigio, reconocimiento internacional, para desempeñarse en un cargo de esa envergadura. Y su eventual arribo al mando del FMI, más allá del fortalecimiento que pueda significar para la imagen del país en el exterior, en nada ...Ver el contenido completo de este documento
Enlaces patrocinados
