Leibniz y la lingua characterica *.

DianoiaVol. 45 Nbr. 45, January 1999

Linked as:

Extract


Leibniz y la lingua characterica *.

I. Introducción

El proyecto leibniziano sobre la invención de una characteristica universalis fue uno de los muchos intentos intelectuales del siglo XVII por crear un lenguaje universal. (1) Y, al igual que la mayoría de sus similares, sus aspiraciones nacieron en gran parte por la convicción de que toda lengua es, por su propia naturaleza, imperfecta. Para teóricos del lenguaje universal como Wilkins, Dalgarno y Leibniz, la creación de un lenguaje universal se presentaba como un imperativo que tendría repercusiones importantes en lo epistemológico, lo religioso y lo político, en tanto que el nuevo lenguaje no sólo sería capaz de salvar la impenetrable barrera entre las lenguas sino que, además, podría evitar las confusiones y equívocos a las que están sujetas las mismas. (2)

Desde luego, las fuentes que dieron lugar a los proyectos sobre la lengua universal son diversas en cuanto a sus temas y propósitos. Muchas de esas fuentes tienen su origen en la ruptura de la hegemonía del latín como lengua culta, con la división de la iglesia cristiana, con el auge de las relaciones comerciales de Europa con pueblos que hablaban lenguas ignotas y, por supuesto, con el descubrimiento del Nuevo Mundo. Sin embargo, existen también otras fuentes menos prácticas y más especulativas pero que en buena medida determinan la naturaleza conceptual de esos proyectos. Entre estas últimas fuentes podemos contar, por ejemplo, la idea de los neoplatónicos cristianos según la cual es imposible definir a Dios de manera univoca debido a lo inadecuado del lenguaje. Otra idea parecida la podemos encontrar en los magos, alquimistas, científicos naturales y cabalistas, de distintas épocas del mundo antiguo, en cuanto a que el lenguaje natural es inadecuado para reflejar la verdadera estructura de la realidad, la cual sólo puede ser revelada por medio de un simbolismo especial.

En este sentido, la base filosófica sobre la que se construyen todos estos proyectos en tomo a la invención de una lenguaje universal depende, en buena medida, de las relaciones entre lenguaje y pensamiento, por un lado, y entre lenguaje y hechos, por otro. Aunque uno de los problemas filosóficos de la segunda relación se encuentran ya en la discusión platónica acerca de la rectitud de las denominaciones, no fue sino hasta el siglo XVI cuando surgió la problemática particular que daría vida a los intentos de crear lenguas artificiales cuyo objetivo era la representación "directa" de la realidad.

Esto se debió en gran parte a Bacon, quien había hablado de lenguas con sistemas exóticos de escritura (como los jeroglíficos y los ideogramas chinos) que representaban directamente las cosas. Estas escrituras, afirmaba, estaban formadas por caracteres reales, y era en virtud de ellos por lo cual se podían representar directamente las cosas. (3) Los teóricos del lenguaje universal pensaron que un lenguaje artificial común debería estar formado por símbolos semejantes a los que Bacon había aludido en relación con los ideogramas chinos y los jeroglíficos.

Si bien Leibniz aceptaba que tanto los ideogramas chinos y la escritura de los egipcios, así como los símbolos empleados por los químicos, constituyen ejemplos claros de caracteres reales, limitaba sus meditaciones a determinar hasta qué punto los ideogramas chinos podían de hecho ser considerados como el núcleo de un auténtico lenguaje filosófico. (4) Es decir, para Leibniz existía una diferencia muy importante entre una lengua formada por caracteres reales y una lengua filosófica. De hecho, una de sus constantes críticas a teóricos del lenguaje universal, como Wilkins y Dalgarno, consistía en señalar que los lenguajes inventados por estos autores eran sólo nominalmente filosóficos ya que en el fondo no pasaban de ser simples lenguas internacionales apropiadas para facilitar el comercio entre los pueblos pero incapaces de expresar las relaciones lógicas que se dan entre los pensamientos.

Este programa tenía como objetivo dos propósitos principales y hasta cierto punto distintos: el de una lengua característica y el de una lengua universal. En el primer caso, se busca crear un simbolismo formado por signos agrupados de acuerdo con una sintaxis fija y cuyo objetivo final es la expresión fiel de los pensamientos y ser además un...

See the full content of this document

Sponsored links




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. All Rights Reserved.

Contents in vLex Mexico

Explore vLex

For Professionals

For Partners

Company