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Necesidad de origen y metafisica modal.
Resumen: Kripke ha propuesto que el origen de una entidad debe ser concebido como esencial a él. El argumento de Kripke requiere una premisa crucial que establezca que cierto material en conjunto con una serie de condiciones no triviales deben ser suficientes para la realidad del objeto en cuestión. Sin embargo, los esfuerzos ulteriores de filósofos como Nathan Salmon o Graeme Forbes por hacer este requerimiento preciso y, al mismo tiempo, independientemente verosímil han fracasado. En este trabajo se explicará por qué esta línea de argumentación debe fracasar. El problema de la necesidad de origen requiere ser tratado de un modo sistemático diferente. Se argumenta que no existe un punto medio entre la necesidad de todas las condiciones de origen de un objeto y la contingencia de todas esas condiciones. En especial, la idea de que las condiciones de origen pueden ser necesarias sólo en su mayor parte, esto es, la posibilidad de admitir pequeñas variaciones en las condiciones de origen, es incoherente con una concepción sensata del dominio ontológico de lo modal.
Palabras clave: ontología, identidad, accesibilidad, principio de suficiencia ********** Los conocidos trabajos de Saul Kripke (1) y de otros filósofos de los años setenta han transformado la concepción semántica hasta ese momento prevalente y al mismo tiempo han provocado una intensa discusión sobre ciertas categorías conceptuales que parecían superadas hacía mucho tiempo. Kripke no sólo muestra que el significado de un nombre propio debe ser diferenciado de una descripción definida o de un racimo de descripciones, también señala que las nociones de necesidad/posibilidad deben ser distinguidas con cuidado de las nociones epistemológicas de a priori/ a posteriori y de analítico/sintético. Es difícil determinar ahora el impacto que estas precisiones habrán de provocar sobre el curso futuro del pensamiento filosófico, pero si se puede afirmar que la influencia de las ideas de Kripke en los siguientes treinta años ha sido inmenso. La distinción entre nociones modales y nociones epistémicas permitió inmediatamente hacer inteligibles conceptos metafísicos fundamentales para la tradición filosófica, como, por ejemplo, el concepto de 'esencia'. En efecto, si una atribución necesaria debe ser también una atribución a priori, esto es, si las nociones modales y las nociones epistémicas se conciben unidas, entonces el único modo de hacer inteligible la idea de que, por ejemplo, Micifuz es (esencialmente) un gato es suponiendo que tal idea ha de ser cognoscible a priori, ya sea que este conocimiento surja como resultado de alguna identidad conceptual tal que la proposición "Micifuz es un gato" resulte analítica, o bien que esta misma proposición resulte de uno u otro modo validada mediante un juicio sintético a priori. Las esencias postuladas por la tradición filosófica parecían entonces el más claro ejemplo del objeto de una pseudociencia que pretende iluminar la realidad de las cosas mediante meros análisis verbales. Por otro lado, nuestra concepción de que el conocimiento está constituido fundamentalmente por una reflexión inteligente sobre la evidencia empírica parece ser inmediatamente incompatible con la postulación de 'esencias' a las que se debe acceder a priori. Parecía surgir como un corolario inmediato de estas asociaciones que la ciencia empírica moderna no puede postular la existencia de esencias y que, por otro lado, el suponer que hay esencias de las realidades naturales es suponer que el filósofo pensando en su escritorio va a conseguir resultados más fructíferos para la iluminación de la naturaleza de la realidad que la que puedan obtener los investigadores de campo. Afortunadamente, como se decía, esta lamentable dicotomía ha sido quebrada por los trabajos de Kripke, pues apareció ahora como idea plausible la de que algo necesario puede ser conocido a posteriori, esto es, por medios empíricos. Se hizo también plausible la idea de que la ciencia natural está buscando respuesta a la pregunta sobre qué son las entidades naturales y de que el modo de responder a esta pregunta es postulando 'esencias', que no tienen por qué ser conocidas a priori. Súbitamente, con las distinciones kripkeanas se ha iluminado un plexo de nociones metafísicas que parecían ya definitivamente desacreditadas. En este trabajo se pretende considerar con cierto detenimiento una de las sugerencias hechas por Kripke sobre el contenido de la esencia de una sustancia física: que para una sustancia fisica es esencial la materia de que ha sido originalmente compuesta y, en general, que para una sustancia material es esencial su origen. Esta sugerencia de Kripke sobre la esencia de una sus...See the full content of this document
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