Resumen
Expertos en protagonizar escándalos internacionales, los dirigentes del futbol mexicano navegan entre la ineptitud y la negligencia. Incapaces de garantizar alimentación sana a los jugadores –que, de ser cierta la versión contada por Decio de María, serán castigados por comer un producto adulterado de cuya preparación no son responsables–, los hombres de pantalón largo también erraron al programar los controles antidopaje, cuyos resultados, como en la Copa Confederaciones 2005, conocieron ya iniciada la competencia.
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Extracto
Negligencia crónica
Una vez más la negligencia de quienes dirigen la Federación Mexicana de Futbol enloda al balompié nacional. En plena Copa de Oro, cinco seleccionados nacionales fueron separados del equipo y suspendidos provisionalmente porque dieron positivo a clembuterol en un control antidopaje realizado apenas unos días antes de esa competencia.
El nuevo escándalo salpica a futbolistas que hasta ahora presumían una trayectoria impecable: el portero Guillermo Ochoa, del América, quien ya tenía un pie en el futbol francés; Francisco Javier Maza Rodríguez, quien participa en la liga holandesa, pero que Espanyol lo tenía en su agenda de contrataciones; Christian Hobbit Bermúdez en su primera convocatoria oficial, y Édgar Dueñas y Antonio Naelson Sinha, ambos de...Ver el contenido completo de este documento
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