Neoliberalismo, globalización y filosofía social.

DianoiaVol. 48 Nbr. 51, November 2003

Linked as:

Extract


Neoliberalismo, globalización y filosofía social.

Resumen: Este trabajo empieza mostrando que la utopía, la cual no es más que una representación imaginaria de una sociedad en la que se habría realizado el ideal humanista secular de la personalidad libre y autónoma, es inviable y necesaria como criterio direccional para la crítica del proceso de globalización. Introduce en segundo término una concepción filosófica que reconoce la nomicidad del mundo (su sujeción a leyes naturales y normas supraarbitrarias de diferentes tipos), para mostrar que el proceso de integración mundial está impulsando por dicha nomicidad, si bien distorsionado debido a una relativa desobediencia a la misma. Concluye con una apreciación de dicho proceso pero también con la exigencia de poner en vigor ciertas normas de desarrollo histórico que lo dirijan por una senda más equilibrada y justa.

Palabras clave: humanismo secular, ética protestante, normas supraarbitrarias, globalización, orden nómico

**********

Se ha dicho que la crítica del neoliberalismo requiere la "recuperación de la utopía". La utopía siempre ha fungido como una especie de representación imaginativa de una realidad o situación social posible que, además de alentar la acción política hacia la realización de la misma, sirve como marco comparativo con respecto al cual se contrasta la realidad efectivamente existente. La utopía es la expresión de una dirección determinada. Ante una situación que se considera como indeseable, la utopía aparece como la imagen de lo que sería la situación deseable. Así, la utopía viene siendo en la práctica la expresión de un ideal que asume un carácter normativo para la acción.

Quiero empezar este trabajo mostrando que la utopía es inviable e innecesaria para la crítica de la realidad social. La razón principal por la que es inviable es que la utopía encierra una antinomia fundamental e irresoluble entre dos polos dialécticamente opuestos pero indisolublemente unidos: el ideal (humanista secular) de la libertad y el ideal del control, los cuales constituyen la estructura del motivo religioso humanista secular. En segundo lugar, es la misma utopía la que dirige tanto al liberalismo económico (del cual el neoliberalismo es una expresión contemporánea), como a su aparentemente "acérrimo" enemigo, el estatismo. Esto no es accidental, sino el resultado del énfasis que el primero pone en la "libertad económica" para realizar el ideal de la libertad, frente al énfasis que el segundo pone en el control para alcanzar ese mismo ideal. Así --como deberá quedar claro en la primera sección--, la polémica entre estatismo y liberalismo es un pleito entre dos sectas de la misma comunidad de fe.

Una vez desechada la utopía como punto de referencia direccional, surge la pregunta de dónde habrá de encontrarse dicho punto. La segunda sección introduce la distinción entre estructura y dirección para argumentar que la dirección debe encontrarse en la estructura del mundo, la cual está constituida en parte por leyes y normas supraarbitrarias. Las leyes y normas supraarbitrarias (como su nombre lo indica) no son el resultado de ningún fiat normativo humano, sino que más bien "están allí", gobernando y dirigiendo los procesos naturales pero también señalando los límites a la acción hum...

See the full content of this document

Sponsored links




ver las páginas en versión mobile | web

ver las páginas en versión mobile | web

© Copyright 2012, vLex. All Rights Reserved.

Contents in vLex Mexico

Explore vLex

For Professionals

For Partners

Company