Resumen
Chile se cimbra con un movimiento tan amplio como no se había visto en más de dos décadas. La rebelión detonada por las demandas estudiantiles –educación sin lucro, renacionalización del cobre y una nueva Constitución– ya tiene el respaldo de los obreros y la burocracia, y poco a poco concita el de sectores medios y altos de la sociedad chilena, en lo que un semanario satírico bautizó como “la rebelión de la clase media”. Los aliados del presidente Sebastián Piñera oscilan entre el miedo al movimiento y el apoyo al mismo. El único que parece no escuchar los cacerolazos es el propio mandatario.
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Extracto
La rebelión de la clase media
VALPARAÍSO, CHILE.- “Me siento un expulsado del sistema educacional y un esclavo de las deudas que adquirí por haber querido formarme como profesional”, relata Matías Morandi, de 25 años, víctima del sistema educativo chileno.
En 2004 se inscribió en la Universidad del Mar (en Viña del Mar) para estudiar psicología. A fin de pagar la cuota anual de 6 mil dólares, su padre contrató un Crédito con Aval del Estado (CAE). “Él es chofer de ambulancia del sistema público de salud y gana un poco más que el sueldo mínimo (unos 400 dólares mensuales), por lo que no nos quedó otra alternativa que endeudarnos”. Tras dos años de estudio su familia no...Ver el contenido completo de este documento
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