¡Aguas con ellos! - 22 de Octubre de 2011 - Metro - Noticias - VLEX 358001494

¡Aguas con ellos!

 
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Es común ver a adolescentes conducir los automóviles de sus padres, algunas ocasiones con permiso y otras a escondidas, sobre todo cuando van a fiestas.

Por la emoción y ansiedad de sentirse adulto, un joven cree que en un día aprende a manejar, es más hay padres de familia que les enseñan a conducir desde los ocho años de edad, pero como dice la sicóloga Maritza Cruz, una cosa es saber manejar bien y muy diferente es realizarlo con responsabilidad.

"Tenemos que ver al automóvil más allá de un simple medio de transporte, porque en muchas ocasiones se convierte en un arma letal. Todos los días vemos en los periódicos accidentes de coches. Casi siempre hay una constante, exceso de velocidad y si ponemos atención encontramos que están involucrados jovencitos.

"Todos pasamos por esa etapa y aceptemos que en la juventud carecemos de experiencia", comentó la especialista.

Si a la etapa de rebeldía se le añade una mezcla de bebidas embriagantes, además de aumentar el ego y hacerse importante frente a los amigos o la novia, los resultados pueden ser catastróficos.

Otro punto importante es la potencia del motor, mientras mayor velocidad alcance es una gran tentación para los muchachos.

"Es clásico y no me dejarán mentir, los amigos empiezan a motivar al conductor a que acelere, buscan dónde hacen arrancones y sobre todo si hay alcohol. Si en tu sano juicio llegas a chocar, ahora con varias copas encima y además el ruido de la música que excita, pues estás jugándole y tarde o temprano vas a estrellarte.

"Siempre veo a chavos manejando y van como cinco o más en el mismo auto, todos gritando, platicando y jugando. Tal vez no vayan tomando, pero el distraerte por lo que...

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