Ayotzinapa, una novela gráfica - 12 de Enero de 2020 - Proceso - Noticias - VLEX 837718245

Ayotzinapa, una novela gráfica

Autor:Arturo Rodríguez García
 
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Los rasgos de Margarito Guerrero se advierten en trazos lúgubres frente a la silueta humana en la que se adivinan los pies bajo la sábana formada a puro manejo de luz. Al cuadro siguiente, los contornos de torso y cabeza quedan en blanco, enmarcados por el dibujo de pies, unos con dedos engarruñados y otros extendidos, así como por una formación dental que en nada se parecía a la dentadura de Jhosivani, el hijo de Guerrero.

El 27 de septiembre de 2014, a Margarito Guerrero -quien tiene por sobrenombre Benito- le avisaron que fuera a reconocer a Jhosivani en el Servicio Médico Forense y, luego de abrazar el cuerpo inanimado, reconoció las diferencias con los rasgos de su hijo, estudiante de la normal de Ayotzinapa, hasta hoy desaparecido. Pronto se sabría que se trataba de Julio César Mondragón.

Esos momentos, así como aquel en el que el propio Benito se enteró por los medios de comunicación de que su ADN se había identificado en restos óseos sin que el reporte dado por el gobierno pudiera luego ser corroborado, forma parte de Buscando a los 43 de Ayotzinapa. Vivos se los llevaron, el reportaje que, en formato de novela gráfica, recupera el año que siguió a la desaparición de los estudiantes.

Editado por Plan B, uno de los sellos de la casa Penguin Random House, el libro fue iniciativa de Andalusia K. Soloff, periodista estadunidense avecindada en México, quien escribió el guion y condujo los trazos de Marco Parra, así como la ilustración de Anahí Galaviz.

En los días que siguieron a la serie de ataques sucedidos entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014, Soloff llegó a Iguala. Periodista multimedia, se quedó en Guerrero varios meses en cobertura noticiosa para diferentes medios internacionales de prensa, radio y televisión.

Sin embargo, explica Andalusia en entrevista con Proceso, la brevedad de las piezas periodísticas le dejaba la sensación de no estar contando el panorama completo y fue cuando, a partir de que leyó un reportaje sobre un conflicto africano en novela gráfica, decidió desarrollar su cobertura de Ayotzinapa.

Si en México la novela gráfica es conocida principalmente por el cómic de su-perhéroes, para Soloff los hechos de Iguala superan la ficción y permiten contar la historia para públicos diferentes:

"Muchas personas piensan en un ataque, pero fueron muchos ataques, coordinados; en el libro contamos muchos momentos con acción: desde que están en la escuela, cómo llegan a Iguala y toman los camiones, el primer ataque, o cómo...

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