Concepción dogmáticafilosófica para fortalecer el Estado de Derecho - Núm. 3, Octubre 2018 - Legal. Jurídico y Fiscal - Noticias - VLEX 743584073

Concepción dogmáticafilosófica para fortalecer el Estado de Derecho

Autor:Dr. Rubén Pacheco Inclán
Páginas:10-10
 
EXTRACTO GRATUITO

Page 10

El punto de partida de todo esquema propositivo en el quehacer humano debe provenir de plan-teamientos filosóficos e ideológicos que soporten congruente y sólidamente, a largo plazo, las estrategias para modificar el pensamiento social y el desarrollo sostenido de políticas públicas de un Estado. La historia nos ha enseñado que las ocurrencias pasajeras y los proyectos políticos a corto plazo son infructuosos, esfuerzos desgastantes y volátiles que con dificultad alcanzan un mero suspiro de posicionamiento en una comunidad, pálidos esfuerzos de una nada sin sustancia, desgastes fútiles, proyectos dispersos de banalidad política, meras buenas intenciones, por decir algo amable de ellas. De esto están llenos los escritorios de los funcionarios públicos. No basta con buenos ideales.

Reconducir un país al orden necesario requiere trabajo profundo".

Trabajar en un proyecto a largo plazo que soporte y sobreviva a las tempestades políticas requiere no sólo de buena voluntad e intención noble, de ahí que hablar de propuestas para fortalecer un Estado de Derecho necesita sustancia.

Es por ello que todo esquema que pretenda impulsar proyectos de fortalecimiento en un Estado de Derecho requiere trabajos congruentes a largo plazo que impacten y, por qué no, que modifiquen el esquema de interpretación de dicho concepto. D e ahí que sea importante la materialización práctica en las necesidades de interpretación de lo que es y debe ser un Estado de Derecho.

¿Qué se debe entender como Estado de Derecho? A aquella nación que resguarda su seguridad, instituciones e intereses al amparo de la legalidad, basado en normas abstractas de aplicabilidad bicondicional y general, que elimine del imaginario social la impunidad, la negligencia política, el autoritarismo, combata la corrupción, pero sobre todo, la arbitrariedad en todos sus esquemas, que pugne por ser transparente, que rinda cuentas y sujete su actuar, invariablemente, a la legalidad de toda la sociedad sin importar nivel, estrato, condición o nombramiento.

Reconducir un país al orden necesario requiere trabajo...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA