Por la corrupción, el PRI necesitó muletas

AutorJosé Gil Olmos

También cita el problema económico: "Si la economía estuviera creciendo 6% anual con inflación baja, los priistas no estarían preocupados o no necesitarían robar elecciones ni dar tarjetas Monex; los votantes apoyarían a todos los candidatos de su partido porque estarían haciendo bien su trabajo, cosa que lamentablemente, tristemente, no pasó con el gobierno de Enrique Peña Nieto".

La doctora en ciencia política por la Universidad Duke y especialista en temas electorales señala que a los priistas les costará mucho tejer alianzas en la Cámara de Diputados; pero al no tener la mayoría absoluta deberán negociar con todos los partidos para sacar adelante las reformas del presidente Peña Nieto.

Puntualiza: después de haber perdido la Presidencia en las elecciones de 2000 es casi imposible que el PRI vuelva a ser el partido de mayoría absoluta.

Sin embargo, dice que el problema para el PRI es que Peña Nieto no ha mostrado tener un plan o un programa fuerte para su segundo periodo de gobierno, lo que complicará desde ahora el camino tricolor rumbo a las elecciones de 2018.

Para la investigadora del CIDE, ya no es posible que el PRI tenga el predominio, como lo quieren sus líderes, a semejanza de lo que ocurre en India con el Partido del Congreso, o en Japón con el Liberal Demócrata.

Langston investiga la reorganización del PRI y estudia el cambio de los partidos dominantes cuando la competencia electoral aumenta. Sus análisis se centran en saber cómo son elegidos los líderes y los candidatos, y de qué manera los cambios en las reglas, formales e informales, afectan las relaciones ente los grupos del PRI respecto a los distintos estados y entre el lide-razgo nacional y el nivel estatal, incluyendo el presidente.

Explica: "Es difícil o casi imposible que un partido en el poder o que tenga el control de la Presidencia pueda tener la dominancia, como el Partido Liberal Demócrata de Japón; o la hegemonía, como el PRI tenía antes en México. Lo importante ahora es que la gente puede tener cierta seguridad de que sus votos son respetados, a pesar de que las leyes electorales no son perfectas".

Fiasco fiscal e inseguridad

Joy Langston precisa que los éxitos en la arena legislativa, con la aprobación de todas las reformas estructurales en alianza con el PAN y el PRD, salvo la energética y la fiscal, le dieron tranquilidad a Peña Nieto, quien creyó que no tenía de qué preocuparse en las elecciones intermedias de 2015.

"Pero el problema empezó cuando los...

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