Dinero privado, la primera sombra

AutorJorge Carrasco Araizaga

Las candidaturas independientes, que en las votaciones del domingo 7 fueron impulsadas a pesar de su escasez de recursos, se podrán financiar con más recursos privados que los partidos políticos en la contienda electoral de 2018, si prevalece el criterio establecido por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

El pasado 29 de mayo, una semana antes de la jornada electoral, los magistrados de ese tribunal establecieron que para emparejar la competencia entre partidos políticos y candidatos independientes, éstos podrán financiar sus campañas con recursos mayoritariamente privados que sean de "un buen origen".

Los seis magistrados de la Sala Superior, máxima instancia del tribunal, resolvieron en esos términos un juicio sobre el financia-miento de las candidaturas independientes en el Distrito Federal, pero lo hicieron sin mayor discusión, a pesar de las serias implicaciones que puede tener la mayor apertura de la política al dinero privado.

Aunque el lunes 8, al día siguiente de las votaciones, la Misión de Visitantes Extranjeros de la Organización de Estados Americanos (OEA) recomendó a México revisar su legislación para generar condiciones de mayor equidad para los candidatos independientes, para el TEPJF no es una omisión el hecho de que en el Congreso hasta ahora no se haya legislado sobre el financiamiento para esas candidaturas.

Más bien, según los jueces electorales, significa que el Legislativo no ha querido aplicar a las candidaturas independientes el mismo precepto constitucional que opera para los partidos sobre la prevalen-cia del financiamiento público.

De acuerdo con el TEPJF, para los 2 mil 172 cargos locales que se disputaron en todo el país se registraron 99 candidaturas independientes, de las cuales 87 fueron de hombres y 12 de mujeres. Para las 500 cu-rules en la Cámara de Diputados se postularon 21 candidatos sin partido, 19 de ellos hombres y dos mujeres.

De todos ellos, desde las primeras horas después de la elección se confirmaron los triunfos de Jaime Rodríguez Calderón para la gubernatura de Nuevo León; de Manuel J. Clouthier como diputado federal por Sinaloa; Alfonso Martínez Alcázar en la alcaldía de Morelia, y Pedro Kumamoto como diputado en el Congreso de Jalisco.

Sus recursos de campaña fueron escasos porque a todos los aspirantes independientes se les aplicó en materia de financiamiento el mismo trato que a los partidos políticos, bajo el precepto del artículo 41 de la Constitución sobre la supremacía del financiamiento público sobre el privado.

Pero el expanista Arne Sidney Aus Den Ruthen Haag, quien compitió como candidato independiente a la delegación Miguel Hidalgo, se inconformó con ese principio e interpuso un juicio en contra del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) y de la Sala Regional del TEPJF en el Distrito Federal, que habían establecido en 148 mill40.95 pesos el límite del financiamiento privado para los candidatos independientes a delegados.

Esa cantidad era dos centavos menos que el tope que el IEDF fijó para el financiamiento público a los candidatos independientes, a pesar de que el propio instituto había determinado que el tope de gastos de campaña de los partidos para esa delegación fue de un millón 413 mil 518.89 pesos.

De acuerdo con las reglas del IEDF, avaladas por la sala regional del TEPJF en la capital del país, los candidatos independientes sólo podían gastar en total 296 mil 280.38 pesos, un millón 117 mil 238. 51 pesos menos que los partidos; es decir, sólo el 21% del gasto de los candidatos postulados por un partido.

La Sala Superior del TEPJF dio entrada a la inconformidad del entonces candidato y el pasado...

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