Entregas en caliente / El código napoléonico - 13 de Febrero de 2019 - Metro - Noticias - VLEX 764507537

Entregas en caliente / El código napoléonico

 
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-Es importante que nos apeguemos lo más que se pueda a la realidad histórica -les decía Tania Libertorium a sus alumnos-. Recuerden que lo más importante de estas escenificaciones es crear un contexto que nos permita entender mejor el proceso legal dentro de la historia y el desarrollo e impacto de las leyes en las diferentes sociedades.

Sentada detrás de su pesado escritorio de madera, Tania volteaba alrededor y entre sus alumnos no encontraba por ningún lado a Paco Jones. Él nunca había faltado a ninguna de sus clases.

Esa mañana habían amanecido juntos, las piernas entrelazadas, una mano del mensajero sobre la teta derecha de su profesora. Tania no había abierto los ojos todavía cuando sintió crecer entre la línea que separa sus nalgas la erección de Jones. Arqueó la cintura para atrás permitiendo que el miembro de Paco encontrara con mayor facilidad su camino. Se colocaron de cucharita y así comenzó el día, con tres orgasmos sobre la cama y otros dos en la tina cuando Paco se sumergió a producir burbujas con la boca en su clítoris y luego la volteó para penetrarla por atrás.

-Nos vemos al rato en el clase -le había dicho el mensajero al despedirse cuando llegaron juntos a la universidad-. Te daré una sorpresa, ya verás.

-Entre otras cosas, el código civil napoleónico consolidó el laicismo, la propiedad privada inmobiliaria y la libertad de trabajo -explicaba con maestría Tania cuando de pronto sintió un cambio de temperatura en su entrepierna-, pero me parece importante también considerar que durante el imperio de Napoleón Bonaparte -la profesora estaba sintiendo ahora una especie de vaho o aliento en lo más profundo de su minifalda. Trató de no ponerle mucha atención- las mujeres han vivido algunos de los momentos más oscuros de su historia.

Los alumnos se quedaron sorprendidos al ver a su maestra abrir los ojos muy grandes y tener un estremecimiento al tiempo de que se le escapaba un pequeño gemido. Cuando sintió la mirada de todos sus alumnos, ella trató de fingir normalidad y siguió explicando.

-Este código civil consagró ni más ni menos que... -Tania no pudo sofocar otro gemido mucho más elocuente que el anterior- ...que el principio... ah, ah, ah, ...el principio de inferioridad de la mujer.

Debajo del escritorio estaba la lengua de Paco Jones recorriendo suavemente los labios menores de la vagina de su profesora.

-Las mujeres casadas quedaron completamente sujetas... ah, ah, ahhhh -los gemidos crecían cada vez con mayor...

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