Fábulas de barrio bravo - 16 de Agosto de 2020 - Proceso - Noticias - VLEX 847296052

Fábulas de barrio bravo

Autor:Alberto Paredes
 
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PARÍS, FRANCIA.- Leamos un libro delicioso: Borgo Vecchio/Barrio Viejo, de Giosuè Calaciura (Sellerio, 2017; Madrid, Periférica, 2019). Los personajes:

-Totò (sic) o Toño el asaltante, un gatillero que nunca ha matado a nadie (de todos modos, su tarifa es modesta, 200 euros).

-Carmela: una prostituta que sabe dar placer a sus clientes y les hace ver el paraíso: "Todo era color cielo en casa de Carmela. Para la buena fortuna. La bata y las sábanas, las paredes y el refrigerador, la tapa del WC y el mantel de plástico. El techo era color celeste de modo que durante el servicio los clientes se sintieran en el Paraíso".

-Todos los varones del barrio habían suspirado en ese Paraíso.

(Un barrio rancio de Palermo en el que nadie es realmente malo, los ladrones y carteristas nunca olvidan incluir en su rapiña algún artículo litúrgico de oro o plata para depositarlo en el umbral de la iglesia del Jesús. El padre abre el portón, les impone tres mea culpa, él mismo cumple la penitencia, bendice la ganancia y la ofrece al Señor).

-Los niños del barrio, amigos entre sí:

-Celeste, hija de Carmela, ojos verde-aceituna, sensible, introvertida, lectora: "En realidad aquel color cielo (de la casa de Carmela) representaba el perdón", es decir el manto de la Virgen: el perdón.

-Su amigo Mimmo, hijo de Giovanni, el tendero hábil para vender kilos de 950 gramos en el mejor de los casos.

-Cristófaro: hijo del borracho inveterado a quien Giovanni nunca podrá escatimar un gramo (al atardecer, mientras todos en el barrio ven la RAI TV, pueden oírse los aullidos de dolor de Cristófaro; su padre lo golpea a puños cerrados e incluso patadas, pero nunca en la cara: el honor siciliano exige que no se vean moretones cuando los niños van a la escuela. En ocasiones señaladas el sonido de la ambulancia ha ahogado los demás ruidos: cuando el padre, por mal tino, le rajó la mejilla con el cuchillo cebollero o cuando le rompió el brazo).

Un día, en el baño de la escuela, Mimmo ve a su com-pañerito escupiendo sangre, "Cristófaro abrió los ojos para sonreírle. En esa mirada Mimmo vio por primera vez la muerte." Fueron amigos para el resto de su vida; la de Cristófaro no sería muy larga. Mimmo se ejercita como narrador contando a su amigo cómo cuando sea grande se casará con Celeste para eximirla del destino de su madre.

-Uno más: Nanà, el caballo que compró Giovanni, tenía un pasado heroico en las carreras clandestinas. Ojos azules, cejas rubias "y una mirada de animal que...

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