Del mar al desierto. ¿De qué color es el diablo? - 4 de Mayo de 2019 - Proceso - Noticias - VLEX 782076461

Del mar al desierto. ¿De qué color es el diablo?

Autor:Juan Alberto Cedillo
 
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SALTILLO, COAH.- La mayoría de los 584 presos que en marzo pasado fueron trasladados de las Islas Marías al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 18 fueron recibidos a golpes por los reclusos de ese lugar, ubicado en la localidad de Mesillas, municipio de Ramos Arizpe, en pleno desierto de Coahuila.

"¿De qué color es el diablo? -nos preguntaban-. Y nosotros teníamos que responder: azul o negro, que son los colores de sus uniformes... Siempre te están grite, grite y grite. Te golpean, te maltratan, te quieren meter miedo", comentó uno de los afectados al sacerdote neoyorquino Robert Coogan, quien dirige la pastoral penitenciaria del obispado de Saltillo.

Los familiares de los recién llegados preparan una denuncia por tortura ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), informa a Proceso un vocero de la pastoral, mientras que Coogan habla del brutal recibimiento a los reos procedentes de las Islas Marías, quienes, dice, estuvieron incomunicados durante dos semanas.

Coogan, quien durante su juventud trabajó en el equipo de diseño de Andy Warhol, dice que la pastoral recibió información de que el día del traslado la temperatura en la cárcel era de 16 grados centígrados, y así se mantuvo al menos durante una semana, lo que afectó a los recién llegados, quienes venían de un clima tropical.

EL NUEVO INFIERNO

Uno de los reos de las Islas Marías que compurgó su condena en el Cefereso 18 y recuperó su libertad hace varias semanas le comentó a Coogan que cuando él y sus compañeros llegaron un guardia les recitó: "Vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza", una letanía que hace recordar la advertencia del tercer canto de La divina comedia de Dante, cuando los condenados entran al infierno.

"Es un rollo que se saben de memoria: 'Estás entrando a un penal de alta seguridad, bla, bla, bla'", comenta Coogan.

Además, les cortaron el pelo y durante los primeros 15 días los bañaron con agua helada, fue hasta la tercera semana que pusieron agua tibia, dice el religioso, con base en la información que le dio el exprisionero, cuyo nombre se reserva para proteger su identidad.

También le comentó que en el Cefereso a los internos no les falta el agua, aunque es insuficiente, por lo que su dotación es de 20 litros por día, el equivalente a dos cubetas. Y, a diferencia de las Islas, en el penal federal de Mesillas no están concentrados en celdas sino en estancias, unos cuartos de 16 metros cuadrados que incluyen una mesita, dos...

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