País de fieras - 2 de Febrero de 2019 - Proceso - Noticias - VLEX 762011717

País de fieras

Autor:Fabrizio Mejía Madrid
 
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-¿Podría acompañarlo en su expedición? -le pregunta Bello al naturalista alemán.

A Humboldt le bastó una mirada de Andrés Bello: enconchado, miope, se le extinguen las frases en la garganta aun antes de terminarlas. A pesar de la sabiduría libresca del venezolano, que aprendió inglés y francés traduciendo sin ayuda a Voltaire y a Lord Byron, el poeta puede convertirse en un lastre para la primera expedición europea en América que no busca oro y plata, sino coleccionar información estratégica. Así que Andrés Bello no sube a ninguna colina para jurarle la vida a su patria. En cambio, redacta y publica el primer libro de su país, Calendario manual y guía universal de forasteros en Venezuela, que contiene un resumen de su historia que, por vez primera también, va hasta 1810.

Desde 1798, Simón Bolívar había sido su alumno en bellas artes y geografía, y compartían la idea tan extraña ahora de mirar a la independencia como el final del Imperio romano. Pero, si para Bolívar la libertad era un tema militar, para Bello era lingüístico: temía que la separación derivara en la extinción del español, como le había ocurrido al latín. Desde ese momento empieza a formular otro posible libro, de los 26 que escribirá: su Gramática de la Lengua en Latinoamérica que no es el castellano sino "el de mis hermanos de Hispanoamérica, un medio providencial de comunicación y un vínculo de fraternidad entre varias naciones derramadas en dos continentes". La revolución de independencia estallada en Venezuela reúne, de nuevo, a Bolívar y a Bello. Son enviados por la Junta Provisional a Inglaterra para negociar el apoyo británico a la lucha contra el imperio español. Hay que recordar que las islas bajo la influencia británica quedan en las inmediaciones náuticas de Venezuela. De hecho, es Andrés Bello el que traduce el London Times que da a conocer la invasión de Napoleón a España y, con ello, se desata la rebelión americana.

Así que Bello y Bolívar se vuelven a ver, después de que la prensa realista acusó al poeta de haber delatado al militar en la conspiración del 2 de abril de 1810, zarpan tres meses después, a bordo del Wellington, con instrucciones de la Junta: "Eviten en lo posible a Miranda". El sospechoso es Francisco de Miranda, que vivía exiliado desde su fallido intento de independizar Venezuela en 1806. Llamado ahora El Precursor, Miranda participó en la Revolución francesa -su nombre está inscrito en el Arco del Triunfo en París- y se hizo amigo de George...

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