De política y cosas peores / Plaza de almas - 9 de Octubre de 2018 - Metro - Monterrey - Noticias - VLEX 741831585

De política y cosas peores / Plaza de almas

 
EXTRACTO GRATUITO

¿Te has preguntado alguna vez, Armando, hasta qué edad puede el hombre disfrutar de esa dulce pasta que es la carne de la mujer? No taches de machista la pregunta de tu tío Felipe, tú que eres dado de repente a incurrir en las necedades que trae consigo lo políticamente correcto. Cuando hablo de la carne femenina no convierto a la mujer en un objeto. Por el contrario, la pongo en el centro del paraíso; en el sitio principal del universo como dadora que es de la vida y sujeto primordial de ella. La hago ser dueña y señora del varón, que si en verdad es hombre verdadero se rinde ante ella y se somete a sus dictados. También te aclaro que esa linda expresión, "la dulce pasta", referida a la carne femenina, no salió de mi caletre: la inventó don Federico Gamboa, el celebrado autor de "Santa". Pero vuelvo a mi pregunta: ¿hasta qué edad puede el hombre disfrutar de la mujer? Yo digo que hasta pasados los 100 años, si ese hombre tiene un poco de imaginación y una compañera comprensiva. Y es que aunque el cuerpo desfallezca, los anhelos del amor perviven. No sé, sobrino, si te he contado de aquel curita joven a quien atormentaban día y noche las tentaciones de la carne. Le preguntó lleno de angustia a un sabio sacerdote que se acercaba al siglo de existencia: "Dígame, padre: ¿cuándo se acaba en el hombre el deseo de la mujer?". "Mira, hijo -le contestó el santo varón-. Por lo que he leído en las Sagradas Escrituras; por las enseñanzas de los Padres de la Iglesia; por lo que llevo aprendido de ilustrados autores lo mismo religiosos que profanos, pero sobre todo por mi propia experiencia, puedo decirte que ese deseo se acaba... posiblemente unos 15 días después de que te has muerto". En cierta ocasión tuve una vivencia que confirma la plausible aseveración de ese prelado. Ya te he dicho que de joven recorrí casi todo el País viajando, como se dice, de aventón. Adquirí entonces más conocimientos acerca de la vida -y de...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA